miércoles, 5 de junio de 2019



ME PRESENTO


Dr. Fernando José Ignacio Jijena Sánchez

Argentino-croata nacido en San Miguel de Tucumán.
Hijo de Rafael Jijena Sánchez, poeta, primer director del Museo de Arte Popular  "José Hernández ", Ciudad de Buenos Aires, ( Calle Jijena Sánchez, Turdera) y de Lidia Bojanić Luque, educadora y escritora. 
Sobrino nieto del dramaturgo Julio Sánchez Gardel. (Pje Gardel, Lomas de Zamora)
Médico: Universidad de Buenos Aires, egresado del Hospital de Clínicas.
Especialista en Oftalmología y Visión de los colores. No ejerce.

Especialista Jerarquizado en Psiquiatría  y Psicología Médica. 



Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe
y en cenizas le convierte
la muerte (¡desdicha fuerte!):
¡que hay quien intente reinar
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte!

Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.

Yo sueño que estoy aquí,
destas prisiones cargado;
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.
Calderón de la Barca
(1600-1681)

                    Monumento a Calderón de la Barca en la Plaza de Santa Ana (Madrid).



Consultorio Adrogué, Almirante Brown, Buenos Aires

Pje Estrada 471 , Adrogué, (entre Canale y Somellera, frente a la estación Adrogué, en paralelo al andén vía Burzaco)
Turnos: 4294 5091  4294 1840 
Martes y jueves de 9 a 12 hs
Lunes a viernes de 14 a 1930 hs.
WhatsApp  1559222011
Mail: fernandojijena@hotmail.com


Consultorio Buenos Aires
Cabildo 618 5° C, esquina Olleros
Turnos WhatsApp   1559222011



martes, 4 de junio de 2019

DEDICADO A SAN IGNACIO DE LOYOLA CON ADMIRACIÓN Y RESPETO


Nació en 1491 en Azpeitia, Guipúzcoa, España, y falleció en Roma el 31 de julio de 1556 a la edad de 65 años.
Español universal, contemplativo y activo a la vez.
Oriundo de una familia rica, fue cortesano por nacimiento y pobre por elección.
Vasco de origen, se hizo ciudadano del mundo.
Supo encontrar a Dios en todas las cosas.
Tenía muy claro lo que hoy llamaríamos “sentido de excelencia”.
Temperamental, firme y constante en sus designios.
Tuvo como San Pablo su camino de Damasco, aunque en este caso fue en Pamplona, donde sufrió la fractura de una pierna, a raíz de un cañonazo en una guerra entre españoles y franceses. Por estética se hizo operar dos veces, obviamente cuando no existía la anestesia.
Fue Don Quijote en defensa de la Cristiandad y del sentir cristiano.
Fundó la Compañía de Jesús (Jesuitas)
Escribió un librito llamado “Ejercicios Espirituales”, una manera de encontrar o reencontrarse con Dios.
El mundo fue su aldea, desde donde irradió su fuerza y personalidad en la esperanza de lograr un mundo mejor.
En su momento Gregorio Marañón ( Médico, escritor y pensador español) dijo: “Todo gran santo es un héroe, pero en San Ignacio el tema heroico adquiere una realidad y grandezas patéticas”.
Para Miguel de Unamuno (Escritor y filósofo español) : “El hombre más grande que ha tenido nuestra raza”.
Se consideró un peregrino en el mundo.
Su lema: Ad mayorem Dei Gloriam” (Todo por la mayor gloria de Dios)

Fernando José Ignacio Jijena Sánchez



                                                 Santuario de San Ignacio de Loyola, Azpeitia, Guipúzcoa, España


Casa natal de San Ignacio, Azpeitia,Guipúzcoa,  España





                   Imagen de San Ignacio acorde a su estatura, Iglesia del Gesù,  Roma


                                     
                                         No se ha de preciar España
                                         de Pelayo ni del Cid,
                                         sino de Loyola solo
                                         porque a ser su sol venís.

                                         Lope de Vega


sábado, 25 de mayo de 2019


El toque de silencio, como se le llama, es un momento de reflexión y en especial de despedida para aquellos que dieron su vida por la Patria. 
Tal vez sea útil escucharlo,  así como su origen y significado, como signo de recuerdo y agradecimiento, a todos aquellos que nos acompañaron en nuestra vida y hoy ya no están.








lunes, 14 de enero de 2019





domingo, 13 de enero de 2019

lunes, 7 de enero de 2019





Catedral de Notre-Dame, París, un símbolo de la cultura europea, occidental y cristiana.
15 de abril de 2019.




Señor Director
Diario La Nación:
Y de repente los noticieros volvieron una vez más a mostrar el cartel de ALERTA, URGENTE, y la noticia: Se incendia Notre-Dame.
El impacto fue enorme, había llegado hasta el límite de mi vida privada, como si estuviera dentro de la catedral.
De inmediato mandé el mensaje a mis amigos y familiares, la respuesta fue en general, una pregunta ¿Qué pasa?; el desconcierto total.
Es que la sensación de una París en llamas, Europa entera, vibró como era de esperar, y también de temer.
Tal vez,  la incertidumbre presente y futura, es superior a la certeza en cualquier ámbito que sea.
Diría que gran parte del mundo occidental, al menos se detuvo.
Los comentarios de que al parecer no había sido un atentado, trajeron un poco de paz.
Sin darse cuenta, millones de personas se sintieron como tomadas de la mano alrededor de la catedral, en un símbolo de unión y esperanza.
Notre-Dame, nos transmitió como nunca, desde la iluminada París por el fuego y su presencia, que millones de personas que ocupan el mundo, se unan frente a un pasado que nos da fe en el futuro.
Fernando J.I. Jijena Sánchez




Agranda la puerta padre...

Agranda la puerta, Padre,
porque no puedo pasar.
La hiciste para los niños,
yo he crecido, a mi pesar.
Si no me agrandas la puerta,
achícame, por piedad;
vuélveme a la edad aquella
en que vivir es soñar.

Miguel de Unamuno



Bruno atándole los cordones a su amigo...






"Historia, émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo por venir..."

(Cervantes, Quijote, I, IX)




BORGES Y LAS CLASIFICACIONES DE LOS ANIMALES


Clasificar las patologías psiquiátricas es uno de los desafíos de la especialidad, el riesgo de caer en el absurdo, tal vez el mayor.
Borges nos comenta  respecto de  alguien que lo intentó con los animales


(a) pertenecientes al Emperador, 
(b) embalsamados, 
(c) amaestrados, 
(d) lechones, 
(e) sirenas, 
(f) fabulosos, 
(g) perros sueltos, 
(h) incluidos en esta clasificación,
 (i) que se agitan como locos, 
(j) innumerables, 
(k) dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello, 
(l) etcétera,
 (m) que acaban de romper el jarrón, 
(n) que de lejos parecen moscas.





martes, 1 de enero de 2019

COMO UN BARQUITO DE PAPEL


Cuando era niño, perdón más niño que ahora, recuerdo haberme entretenido en más de una oportunidad después de una lluvia, armando barquitos de papel y verlos deslizarse por el cordón de la vereda.

Iban en general bastante rápido, lo cual no impedía que al trabarse con una rama o algún otro objeto, dieran por finalizado su viaje.

En una oportunidad me regalaron un libro muy grande formado por láminas de cartón con las cuales se podía armar una flota de guerra completa.

Grande fue mi alegría al verla desplegada ante mis ojos, y en ese momento debo confesar que me sentí un almirante, de juguete por su puesto, pero almirante al fin.

Todo era un simple juego infantil, como quien dice una gran ilusión, pero no podía negar que la vivía con intensidad, dejando volar mi imaginación hasta

que algún adulto que nunca faltaba, me llamaba a desempeñar alguna otra actividad.

Con los años, y diría muchos después, devenido en médico psiquiatra, al menos así me conocen, observé infinidad de veces cuantos barquitos de papel construimos en la vida, cuanta ilusión con que vemos nuestro futuro inmediato, el inicio de un estudio, el reciente conocimiento de alguien por quien nos sentimos atraídos, el comienzo de un nuevo trabajo.

También con que fragilidad nos desilusionamos, digamos, nos bajamos de nuestro barquito, cual quijotes náuticos, protestando a viva voz el hecho de habernos desilusionado por lo mismo que antes soñábamos sin parar.

Es que nos guste o no vivimos siempre en la superficie, porque la profundidad nos abruma, y a sabiendas o no, vamos llevando nuestra carga de ilusiones y desilusiones, que mal que nos pese van conformando nuestra biografía.

Y vaya si cuesta hacer ver a los pacientes su “realidad”, como si con ella la vida se hiciera más llevadera, o ayudarlos a comprender que todo se había reducido a una gran desilusión.

Es por ello que muchas veces uno se siente un poco cómplice de los pacientes, y los sigue en su mundo niño que aún persiste y se niegan a abandonar, en la esperanza que al permitirles volver a la infancia, que por otra parte casi nunca dejaron, reemprendan un nuevo camino que los lleve a la felicidad.

Por ello es que me pregunto muchas veces, si más que psiquiatra no debería presentarme como un “artesano de la vida”, más sencillo, cercano y creativo.
Fernando Jijena Sánchez



Muchos viven como niños, aparentando ser adultos... 




EL FIN Y  LOS MEDIOS

El hombre logra la felicidad en la medida en que tiene paz interior. Es la fórmula… tan nueva como antigua. Es la que nos permite comprender y comprendernos en los momentos de tribulación y desazón, tan propios de la vida moderna. Es la mejor forma de llegar al otro, de poder comunicarnos, de poder brindar amor.

Lo opuesto es la tristeza, la insatisfacción y en una gran proporción la enfermedad mental. Vivimos llenos de necesidades, anhelos, reclamos, exigencias de un futuro que de no ser promisorio lo vivimos como enteramente frustrante, inaceptable. Digo futuro porque el presente es para muchos un puerto al cual nunca imaginaron que podrían haber llegado.

Hay pacientes que se acercan a un consultorio psiquiátrico y llegan victimizados, muchos de ellos desde toda la vida, por no haber logrado lo que quizá por “derecho divino” creyeron les correspondía.

La civilización actual ha logrado grandes adelantos, “medios” extraordinarios jamás pensados: informática, genética, comunicaciones…que aún hoy nos producen admiración. Lo que no hemos alcanzado, o quizá perdido, es el “sentido de la vida” que nos permita diferenciar aquello que es simplemente medio de lo que es el fin. Ejemplo de ello es la siguiente historia.

Una familia iraní residente en la Argentina, tiene un hijo llamado Badi que hace tres años enfermó del corazón gravemente. Hacen las correspondientes consultas médicas debiéndolo llevar a Canadá para intervenirlo quirúrgicamente. Lo operan, surge una complicación. Queda inconsciente y no regresa de la anestesia. Dignóstico: muerte cerebral.

Los médicos, que contaban con todos los medios posibles, sólo esperaban un desenlace fatal. Los padres, que no tenían los medios con que contaban los especialistas, pero sí tenían un claro sentido de la vida, permanecieron al lado de su hijo largos meses hablándole y cantándole sin poder comprobar si el niño los escuchaba. Desde su paz interior sentían que sí lograban comunicarse.

Hoy Badi tiene diez años. A pesar de las lesiones neurológicas importantes que aún persisten, ello no le impide hablar dos idiomas, cantar tangos, hacer bromas…

Volviendo al concepto del principio, la vida interior es la fuente de paz, de felicidad. Así lo entendieron los padres de Badi. Los médicos, quizá, lo vivieron de otra manera. Para pensar ¿no les parece?
Fernando Jijena Sánchez


¿TÍTERES EN UN CONSULTORIO PSIQUIÁTRICO ?

La idea surgió de improviso, como suele ser. Se trataba de una paciente en tratamiento psiquiátrico a quien le resultaba sumamente dificultoso asumir su pasado, hasta que un buen día me pregunté si con títeres no sería factible lograr un abordaje del tema.
Me puse a pensar una y otra vez, dado que no conocía antecedentes, aunque presumía que no iba a ser el primero.
Se trataba de un psiquiatra de adultos haciendo títeres a sus pacientes. Una idea original o una fantasía condenada al fracaso.
¿Qué pensarían los pacientes? ¿Les sería útil? ¿No sería algo un poco extravagante?
Dispuesto a llevar la idea adelante, consulté con distintos titiriteros, navegué por Internet, fui a ver funciones de títeres.
Poco a poco el proyecto fue tomando vida, surgieron miles de interrogantes, como hacerlo, con cuantos títeres, con teatro o sin él.
Como no tenía experiencia previa la incógnita fue aún mayor. Sí la tenía en prestidigitación, arte que ejercí hace ya algunos años. También recordé mi deseo de probar con ventriloquia. Había un muñeco que vendían en un “Bazar de la Magia” que me cautivó durante mucho tiempo, pero el hecho de pensar en impostar la voz me pareció siempre muy dificultoso.
Con el tiempo comenzaron a llegar los consejos y propuestas, y así fue como fue tomando vida mi ya, teatro de títeres.
Un día al pasar por una juguetería- con la magia me pasó algo parecido- vi en la vidriera un hermoso teatro de mesa. Me dije: “Esto es lo que necesito.” Lo compré y lo puse sobre la mesa del comedor de mi casa. Como ví que le faltaba el telón le pedí a mi señora me lo confeccionara como correspondía, de pana roja.
En otra oportunidad en una feria de artesanos ví unos títeres, y me volví con dos de ellos.
Cuando quise pensar, estaba todo casi listo para la primera función.
El asunto era como manejarlo, durante cuanto tiempo, cambiando la voz o no , con luz propia o sin ella, y así miles de preguntas.
Un buen día me encontré con una paciente muy angustiada que daba vueltas y vueltas sobre el mismo tema. Pensé unos minutos y como presa de un deseo imparable, puse el teatro sobre la mesa del escritorio de mi consultorio, apagué las luces, encendí la del teatro, le pedí a la paciente que se sentara lo más atrás posible, y sorprendidos ambos comenzó la función.
En minutos todo se transformó. Yo manejando el títere, la paciente hablándole a él como un niña compenetrada de la magia del momento que en ese instante era su “realidad”.
Como el telón de fondo, ya que mi teatro es completo, me impedía verla, sólo escuchaba su voz. Me sentía realmente emocionado de lo que quizá, como un resabio de mi infancia, había logrado.
Eramos dos niños, comunicándonos en un juego que parecía no querer finalizar. Habíamos logrado volver al pasado y desde allí imaginarnos un presente que en ese momento estaba a mucha distancia de aquel en el cual habíamos iniciado la sesión.
El resto fue más silencio que otra cosa, guardé el teatrito, y al rato observé que mi paciente, de cincuenta y cinco años, había logrado hablar de algo que desde los cinco no lo había podido hacer.
Desde ese momento el títere es un auxiliar muy valioso en mi consultorio. Descubrí que tiene su tiempo, su momento, su misterio.
Por sobre todo comprendí que es útil para hombres y mujeres por igual y que nos ayuda a vivenciar el drama que a cada uno le toca representar en el gran teatro que es la vida.

Fernando Jijena Sánchez




LO QUE CURA ES EL AMOR


                                           Consultorio de Sigmund Freud, Londres



A María del Carmen G.  por su  sencillez y calidad humana.


Sentirse deprimido, haber perdido el sentido de la vida, incomprendido, desvalorizado, sin autoestima, incomunicado, sólo, abandonado, sin nadie con quien dialogar, sin futuro ni esperanza,con el niño que todos llevamos dentro pidiendo ayuda, con miedos y más miedos, lastimado, dolorido, en llaga viva.

Pedidos de ayuda, al hermano, al padre, la madre, la mujer, el esposo, los amigos, conocidos, a los que prometen ayudar, curar, aliviar el dolor, recuperar la ilusión perdida, psiquiatras, psicólogos, consultores, “counsellors”, asesores, ayudadores, videntes, magos.

Métodos y más métodos, gestalt, psicoanálisis, transaccional, interpersonal, cognitivo conductual, psicodrama, individual, grupal, ambulatorio , internado, con psicofármacos ó sin ellos, flores de Bach, flores del jardín, homeopatía, cura de sueño, viajes, cruceros, spa, iglesias que sanan, pastores, curas, y la lista es interminable. Con diván ó sin diván, de frente o de costado, en silla giratoria o fija, con foto de Freud, o de la abuela, de los hijos, del equipo de fútbol de la escuela.

Masters, altos promedios, pasantías, becas, cursos, trabajos de“investigación”, premios, libros, apariciones en TV, prensa escrita.

Tanta preocupación por los que sufren, por parte de los que se empeñan en curar, que a momentos parecen tantos como los que quieren ser curados.

Todo esto y mucho más, para que, después de muchos años de haber vivido y compartido el dolor y la esperanza de tantos pacientes, comprender algo tan sencillo como necesario, tan humano al fin, que aparte de la dedicación y capacitación, lo que cura es el poder ponerse en el lugar del otro, y por encima de todo con amor, ayudarle a encontrar un nuevo camino.

Recordemos a San Pablo, carta a los Corintios I,  13, 1-13

“Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe. 

Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada..

El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. 

El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 

Cuando llegue lo que es perfecto, cesará lo que es imperfecto.

Mientras yo era niño, hablaba como un niño, sentía como un niño, razonaba como un niño, pero cuando me hice hombre, dejé a un lado las cosas de niño.

En una palabra, ahora existen tres cosas: la fe, la esperanza y el amor, pero la más grande todas es el amor”. 

Fernando Jijena Sánchez





                                                             Momentos de soledad...



                                                             Tony Robert-Fleury (1876)

Phillippe Pinel, médico psiquiatra director del Hospital de la Pitié-Salpêtrière, París,
en 1795 liberó a los enfermos psiquiátricos de sus cadenas y los reconoció como enfermos, produciendo un importantísimo cambio en la especialidad.



                                           Hospital de la Pitié-Salpêtrière, París.




sábado, 26 de agosto de 2017

Los All Blacks y los Espartanos   


Señor Director

Diario La Nación


Leer La Nación a la mañana temprano, es casi un ritual de inicio del día; El valor del dólar, el nuevo preso por los cuadernos, la novedad política, etc. etc., pero la sorpresa esta vez fue la foto del encuentro de nada menos que los All Blacks y los Espartanos en  la cárcel, Unidad 48 de San Martín.

Cabe recordar que los Espartanos son un equipo de rugby formado por presos en 2009 por Eduardo Oderigo y Santiago Artese, ex SIC. y bueno, los All Blacks,  campeones del mundo.

Llevar a la cárcel el rugby fue todo un acierto, una enseñanza y una esperanza de un mundo mejor, para los que están adentro que algo habrán hecho, pero también para los que estamos afuera, la sociedad toda, que algo bueno hemos dejado de hacer.

Es que el rugby desde el momento en que es un grupo, donde todo es fuerza, vida y unión entre los  jugadores, lleva de alguna manera implícito el : “Entre todos podemos vencer la adversidad” .

Es emocionante ver la foto del líder de los All Blacks, Sonny Bill Williams recorriendo la “calle de honor” formada por los Espartanos.

En momentos de tanto enfrentamiento entre los argentinos, donde impera el rencor, la desconfianza y el desinterés  por el otro, el mensaje de comprensión y reconciliación sin juzgar, vino paradójicamente de los que disfrutan ser los "mejores", y que no dudaron en acercarse  a los “peores”, con un mensaje de que una nueva vida los espera al terminar de cumplir su condena.
Lo saluda muy atte
Fernando J.I. Jijena Sánchez
Médico Psiquiatra


                                All Blacks y los Espartanos




lunes, 1 de mayo de 2017

CUANDO LOS HIJOS SE TRANSFORMAN EN PADRES


A mi hijo Javier Matías, padre ejemplar

Pocas cosas en la vida tienen más trascendencia que la educación de los hijos.
Desde el anuncio del embarazo hasta su nacimiento,  como un nuevo amanecer, se va creando un diálogo entre los padres y otro imaginario con el hijo en camino.
Ilusiones, proyectos, interrogantes en todos los órdenes, en un continuo devenir ocupan nuestra  mente, hacen palpitar nuestro corazón, y como siempre lo que se percibe dentro de uno mismo, es el amor de padres, que nos da la esperanza y la ilusión de serlo en toda su expresión.
Y un día llegan, y los tomamos en brazos por primera vez, y  la ternura hacia ellos nos marca el camino.
Y así transcurren los primeros pasos, su sonrisa, su abrazo, momento inenarrable de ese encuentro con ese otro que mucho tiene de nosotros mismos.
Ellos crecen, nosotros maduramos, descubren un mundo nuevo, hablan, sonríen, cantan y lloran.
El espíritu paterno se afirma, los vamos conociendo y comprendiendo, ellos nos interrogan muchas cosas, y el tiempo nos permite  aprender las respuestas.
Y así pasan los años, crecen, maduran, la adolescencia los pone y nos pone a prueba, en todo momento y lugar.

Hasta que comienzan a levantar vuelo en su vida,  de a poco van partiendo, y un buen día nos dicen hola mamá, hola papá, como están; y a partir de ese momento nos damos cuenta que todo ese amor que les hemos  brindado nos acaricia, cual primavera, y sentimos el orgullo de haberlos preparado simplemente para enfrentar la vida.

Fernando Jijena Sánchez

lunes, 27 de febrero de 2017

LA NADA


Dedicado a María Cristina R.

Dolor, tristeza, bronca,
inocencia robada.
La identidad perdida,
esperanza postergada.
No volver a ser quien era,
no saber que futuro me aguarda.
Entre el amor de los míos
renacer quisiera.
Misterioso designio de la vida,
un nuevo amanecer me aguarda.
Entre tanto sufrir, me redime
volver a sentirme amada.

Fernando J.I. Jijena Sánchez

(Escrito tratando de comprender el sentimiento de una paciente violada)

domingo, 2 de octubre de 2016

NO TENEMOS MIEDO


Y casi sin darnos cuenta, entramos en la Tercera guerra mundial.
Subrepticiamente, la locura de unos pocos, poquísimos, está poniendo en vilo al mundo entero. Son pocos sí, pero hoy por hoy todos nos sentimos atemorizados y a veces paralizados en nuestro diario vivir.
Niza, Estocolmo, Berlín, París y Londres, Barcelona, Nueva York, grandes ciudades que fueron víctimas de ataques que llamaría “domésticos” pero que dejan un temor generalizado a nivel mundial.
Manifestaciones, actos, celebraciones de todo tipo en honor a las víctimas.
El miedo es el nuevo sentimiento que nos comprende a todos, ricos o pobres, lejanos o cercanos, mayores o menores.
Pero hay algo a tener en cuenta independientemente  de las medidas de seguridad que nos protegen en un ochenta por ciento, la frase que sintetiza el sentimiento de la sociedad y que fue coincidentemente un común denominador en el mundo, en los actos de repudio y homenaje a las víctimas: “No tenemos miedo”.
Tan simple como significativa, es el nuevo lema para aprender a sobrevivir en esta etapa del mundo.
Fernando J.I. Jijena Sánchez
Vivir con miedo a la violencia. Lorena Oliva. Sociedad. Diario La Nación, Buenos Aires, Argentina, 12 de noviembre de 2018.
EL FIN DE LAS GUERRAS...

El final de las guerras… Primero las advertencias, luego las amenazas, y por último la declaración de guerra. Voces a favor, otras en contra, muchos hablan de “patriotismo”, “defensa de la nación”, “el orgullo nacional”, muy pocos de lo que el “riesgo” significa, “las muertes sin sentido” que traerá el conflicto, y la vuelta a un mundo que poco ha cambiado, al menos para mejor.  
Quizás la Gran Guerra, o la llamada Primera Guerra mundial, sea el mejor paradigma de lo que significa esto. Todos los contendientes apelaron al triunfo de su país en muy pocos meses; faltando poco para la Navidad, la supusieron como el regalo que recibirían al lograr la paz en medio de tanta adversidad. El tiempo pasó, las muertes fueron enormes, y los combatientes, en su mayoría jóvenes salidos muchas veces de los colegios, terminaron muertos en medio de pantanos, sin siquiera la posibilidad de ser reconocidos por los suyos. 
 El silencio fue el final, hasta que como sucedió en otros casos, un poema ó varios escrito por algún combatiente, en general desconocido, cerró con su pensamiento y emoción, lo que significó tamaño desvarío. Ello fue la rúbrica final y consensuada de la paz.
Fernando J.  I. Jijena Sánchez


Acto celebrado el 8 de mayo 2019 en  Lourdes, Francia en conmemoración del 74 aniversario de la finalización de la Segunda Guerra Mundial.
El drama de la guerra, visto desde la inocencia de los chicos cantando la  Marsellesa...

sábado, 17 de septiembre de 2016

INSEGURIDAD

Sr. Director
Diario La Nación


No hay radio, diario o canal de televisión que no hable del tema.
Marchas, quejas de todo tipo, “justicia por mano propia”, denuncias  y más denuncias, pero el problema no se soluciona.
Y mañana leeremos que en tal lugar, a veces en la cuadra donde vivimos, “entraron” e hicieron un desastre.
Advertencias, cuidados, sirenas en las cuadras,  control por medio de celulares, patrulleros que van y vienen, sin que se entienda que directivas tienen, policías de azul, de celeste, caminando o parados en la esquina, y todo sigue igual.
Es que en un país donde se ha perdido el respeto por el otro, la violencia es aunque no se crea cuestión de tiempo, cualquiera sea la forma.
Donde el buen día, perdón, gracias dejó de existir prácticamente,  todo lo demás viene solo.
Y el respeto no surge sólo en la vida de nadie, sino que es el resultado de la educación, tanto en la familia como en la escuela.
No sólo los asaltos a manos armada son violencia, sinó aunque en menor grado, ¿ cómo se entiende que una compañía aérea, una de transportes terrestre, o simplemente un gremio docente hacen una huelga, sin aviso previo, castigando sin pena ni gloria al público que depende y necesita de ese medio o niños que se quedan sin clases?
¿Cómo se entiende que haya canales de TV que lo único que hacen es burlarse y desacreditar al gobierno de turno democrático demostrando su pobreza moral e intelectual ?
Ni que hablar al querer cruzar en una esquina, sorteando autos que pasan sin detenerse, ó  el que conduce hablando por el celular, no matan  al menos intencionalmente, pero el otro no existe .
Subir a la cima de la montaña requiere siempre de un primer paso en la base.
Aquí no es tan diferente, no podemos encarar lo que sucede  arriba sinó nos dice nada lo que pasa abajo.
Solamente recuperando el respeto de los unos para con los otros, no solucionará el tema de la violencia, pero sí será un primer paso, el único e indiscutible,  para volver a ser un país como lo fué en otros tiempos.
Fernando Jijena Sánchez